30/3/2014

Casualidades

Hay noches líquidas, noches violentas, impares;
noches cuando maldigo el tiempo en que dejé de creer en la magia,
en destinos escritos, en designios extraterrestres...

Pequeñas muertes y dolores externos,
uno tiene sus propios fantasmas que se acumulan
como las tarjetas de presentación en un cajón desordenado,
Que te sorprenden en pesadillas y recuerdos de golpe.

Pero hay noches, infames noches,
de apariciones de espectros que no son nuestros.
¡Topar, tocar, atravesar fantasmas ajenos !

Y sus fantasmas me remitieron a los míos,
a uno, al más temible:

Fue reconfortante ver que su poder ha menguado,
que si de sus fauces aún brota esa resina ponzoñosa,
soy inmune.... no hay más sortilegio.

Pero con su derrumbe no terminó la guerra,
he creado otros pequeños.

La soledad y sus bondades olvidadas,
la comodidad del anacoreta...

Hay noches presagiosas, a pesar del raciocinio

24/3/2014

Inspirado en "Muñecas rotas" cuento de Hernán Lara Zavala



Mi musa poética me ha abandonado, así que no he escrito nada erótico en meses, por lo que ya no he subido videos, pero decidí seguir experimentando con el desnudo. El tema de estas fotos es un cuento que me fascinó del libro "El guante negro y otros cuentos" de Hernán Lara Zavala, escritor conocido por su novela histórica "Península, Península" y catedrático de la UNAM. El cuento se titula "Muñecas rotas" y trata sobre un asesino serial cuyas víctimas son mujeres que tengan algún tipo de fractura o contusión. Sin más que decir les dejo la introducción del libro, que tiene que ver totalmente con este cuento y mis fotitos, acepto recomendaciones y críticas. 

"Vean ustedes, soy un escritor tuerto que observa la vida con la doble intensidad de su único ojo y en el límite de la locura. Pero no soy un loco y se imaginarán que no escribo esto sólo para jugar a las muñecas. Desde mi nacimiento me he sabido artista, un artista por quien transitan libremente el dolor y el placer, la vida y la muerte. Sépanlo de una vez por todas: soy el autor de este homenaje anónimo dedicado a todos aquellos seres fracturados en busca del amor. No admito culpa. Este es un acto de confesión sobre los divinos placeres de la tentación que debe servir de guía a otros a todos nosotros."








1/2/2014

Galería y otros cuentos eróticos

Hace unas semanas mi amigo subió de forma gratuita su libro de relatos eróticos y las descargas fueron tantas que decidió ponerlo a la venta. Sus cuentos son muy recomendables. Para los que gusten leer algo interesante y cachondo. http://www.amazon.es/dp/B00I3591LI/ref=cm_sw_r_fa_dp_Rva6sb1G3JDSX

25/1/2014

En defensa de las pequeñas felicidades

Me hacen sonreír las volteretas de los gatos, las pequeñas garritas que rememoran su feroz pasado, sus ojos de estanques, de fango, de selva... me intriga enormemente la mirada inescrutable de mi conejo, me admira su color cambiante, diferentes tonos que se desvanecen en un abdomen mullido, pareciera haber sido hecho para acariciarse... la risa sirve para medir espíritus, es una sagrada e inofensiva práctica... ¡Huye del que te sofoque las carcajadas! De lo trunque tus mínimas alegrías, de quién transforme un día hermoso en kilos de nerviosismo y dudas, vete venadito, que no te atrapen... nadie puede vivir en un mausoleo de palabras, en prisión de besos, en cama de angustias. Busca ese salpicar líquido que da el poder reírse a carcajadas de las cosas nimias.

31/12/2013

El post cliché de fin de año y poema "Cosecha"


(Foto tomada ayer en Guanajuato)


Sin lugar a dudas este ha sido un año decisivo para mí: loco, iracundo, revuelto, extraño, de pozos profundos, de salidas difíciles, de cambios, de cobardías pero sobre todo, de valentías inesperadas. Sentí que viví 10 años en este corto lapso, emocionalmente avancé lo que no había avanzado en mucho tiempo. Año de abrir los ojos y encararme conmigo... 

Volví a mis libros con alegría, extrañaba a los autores... volví a esos hobbies que pocos entienden pero que tanto bien me hacen. Retomé metas que había olvidado, en el plano académico, sobre todo y replanteé mis prioridades. Un año duro, muy duro, pero que dio sus frutos. 

Hubo momentos muy oscuros y densos, momentos en los que dejé de ser yo y dudé de mí misma. Pero siempre hubo pequeñas lámparas que alumbraron tanto fango y tienen nombre, tres grandes amistades que me dieron su apoyo en esos momentos de confusión: E. D. N. También debo agregar a mi terapeuta, con la que realmente nunca me identifiqué del todo, pero que me ayudó a aceptar mis errores, enmendarlos y seguir adelante. Este año lo recordaré siempre.

COSECHA

Las cuencas secas de sus palmas se fueron, 
las estrías del mapa de esas manos 
que me guiaban a una isla imposible....

Los arroyos petrificados de sus tactos desparecieron
(plegaria elevada al polvo galáctico de  mi propio cuerpo)

Improbablemente,
extrañamente,
excepcionalmente:
los frutos no fueron negros.

De esas semillas oscuras  brotaron ojos  fuertes, 
llegaron nuevos nombres y rostros buenos
minutos recién desempacados
y jamás pensados consuelos.

19/12/2013

Alebrijes

Hace algunas semanas fui por unos boletos al Poliforum y me encontré con estos monstruosos alebrijes en tamaño Jumbo, me fascinaron.




10/12/2013

El día que trataron de invalidar mi propia sexualidad

Mucha gente se sorprende de que hable con tanta naturalidad sobre temas sexuales, de que suba mis fotos desnuda y de que no me sorprenda ni me admire de prácticas sexuales que no son tan comunes. Pienso que soy así porque fui educada en una cultura demasiado opresiva y el sexo me sirvió para romper las ataduras, desde entonces, me he expresado a través del sexo, la mayoría de mis cuentos y poemas son sexuales, así soy yo. No estoy pidiendo disculpas, no tengo que darlas, cada quién puede vivir su sexualidad como mejor le parezca, siempre y cuando no afecte a los demás.  A mi me va bien el sexo casual, el bisexualismo, el exhibicionismo, el nudismo etc. Aún hay muchas fantasías en este rubro que no he cumplido, pero lo haré. 

En la última relación que tuve se me hizo sentir muy culpable respecto al sexo: primero porque tardé en lograr acoplarme sexualmente, en tener orgasmos, algo que era totalmente normal, apenas nos estábamos conociendo, literalmente. Las personas tardan meses e inclusive años en adaptarse sexualmente. Se me culpó directamente de no amar sólo por esa razón, cuando ni siquiera habían pasado tres meses de estar juntos. También, a pesar de que yo pedí en repetidas ocasiones usar condón, se me negó ese DERECHO SEXUAL BÁSICO, a base de argumentos sin fundamento (esa era la manera que esa persona usaba para manipularme) terminé tomando pastillas, aunque éstas me ocasionaron un desajuste hormonal que yo no había sentido desde que era adolescente: cólicos excesivos, menstruación demasiado abundante, etc. 

En varias ocasiones se me echó en cara mi estilo de vivir la sexualidad, mi sexualidad le molestaba, al punto de que yo no podía hacer ningún comentario respecto a ninguna de mis experiencias sexuales pasadas. En la última ocasión que me convenció de volver con él, yo ya había llevado algunas sesiones de terapia y ya estaba más fuerte y comenzando a caminar hacia la sanación emocional, yo le dije directamente que quería controlar mi vida en todos los aspectos, incluyendo mi sexualidad y él me dijo: no me causaría ningún problema que tuvieras sexo con alguien más, cuando las pruebas eran que durante el tiempo que duró la relación yo no podía ni siquiera mencionar alguna experiencia sexual previa.

Me gusta el desnudo artístico, admirarlo y hacerlo también. En una ocasión muy emocionada por una exposición de desnudo que estábamos admirando en un museo, mencioné que me gustaría buscar al fotógrafo para que me hiciera una sesión en mi cumpleaños. Después él me dio una larga cátedra sobre lo superficial, vano y tonto que era eso. Obviamente no volví a mencionar el tema. Tiempo después, en los últimos meses de la relación accedió a eso, e inclusive me tomó fotos. Por lo que concluyo que todas esas cosas que me decía eran para aplastarme y menguar mi autoestima, una vez menguada yo ya me convertía en un blanco fácil de manipulación.

Otra cosa, que ahora entiendo y sé, fue la presión indirecta, velada y entre líneas para tener un hijo, yo terminé creyendo que sí lo quería y lo deseaba, que era lo mejor que nos podía pasar, cuando antes de conocerlo estaba segura de que no quería volver a ser madre nunca más. Manipulación de mis pensamientos, ideas y creencias. Pienso que ni siquiera lo hacía propósito, él es una persona enferma emocionalmente y éstas personas tienen una forma de pensar y hacer las cosas que siguen patrones determinados, no lo estoy disculpando, de ningún modo, lo que pasó lo tengo bien presente, pero también sé que era una persona sin ninguna herramienta emocional. Aunque un día llegue a perdonar esos abusos, no olvidaré, porque si olvido corro el riesgo de volver a caer.

En otras cuestiones sexuales también hubo coerción, yo fui clara, no tomo semen, y el inmediatamente se puso en papel de mártir: no me parece justo que por una mala experiencia que tú hayas tenido yo tenga que pagar las concecuencias... ¡NO, ES NO! Especialmente en el sexo ¡NO, ES NO! Nadie tiene derecho a exigirnos hacer algo que no queremos o no nos gusta, nadie. 

Todos estos fueron abusos sexuales, menores quizá, pero abusos, y tener este tipo de experiencias en lo sexual, especialmente, repercute en la autoestima, y así me pasó. Ahora que pienso en todos sus argumentos que me parecían irrefutables entonces (porque ya había caído en la trampa de dudar de mis propias opiniones) ahora me parecen tan manipuladores y estúpidos.... el problema está en permitir un pequeño abuso: te verías mejor si usaras ropa más formal; no me gusta lo que escribiste hoy en Twitter; no me gustó que le contaras nuestras cosas personales a tu mejor amiga; me dejas solo, yo siempre estoy solo y triste por tu culpa, etc. Y una vez que aceptamos esas manipulaciones es más fácil que el control y el abuso incremente, como pasó en mi caso.

Ya han pasado meses desde entonces, y es el tiempo, la terapia y el razonar lo que ahora me hace darme cuenta de qué tipo de relación tuve. Sí, también se abusó de mí en el plano sexual y ahora lo sé. Esto es sólo un resumen, podría escribir más detalles y ejemplos, pero no es el punto, el punto es sólo sacarlo, aceptarlo, perdonarme haber permitido eso y seguir adelante.

9/12/2013

Giveaway: "El mundo de una apuesta princesa"

Giveaway: "El mundo de una apuesta princesa"

Con motivo de tener más 200 seguidores, casi 50.000 visitas y más de dos años escribiendo en este rinconcito, he decidido hacer un giveaway con la colaboración de "Verona, Romantic dream"

El giveaway es internacional, y está compuesto por una corona de flores a elección del ganadxr.



Para participar, hay que seguir los siguientes pasos obligatorios.

  • Ser seguidor del blog, público, mediante blogger.
  • Darle like a la fanpage del blog, en facebook.
  • Darle like a la fanpage de "Verona, Romantic Dream" en facebook.
  • Dejarme un comentario diciendo que es lo que más te gusta del blog, tú nombre de facebook y nombre de blogger para poder comprobarlo.
Para tener más oportunidades, también puedes:
  • Hacer una entrada en tu blog anunciando el giveaway (+3)
  • Poner un banner en tu blog anunciando el giveaway (+2)
  • Anunciar el giveaway por twitter (+1)
  • Seguir el blog mediante bloglovin (+1)
  • Seguirme en twitter (+1)
  • Seguir el canal de youtube, Lolistyle TV (+2)
  • No olvides dejarme todos los enlaces en un comentario para poder contabilizarlos.


El sorteo del giveaway se cerrará el 5 de Enero a las 24:00 hora española, y se realizará el sorteo el  6 de Enero, mediante random.org


¡Espero que os animéis todos!

2/12/2013

El primero

Soy metódica con algunas cosas...
la proyección de nuestro psique se ha vuelto virtual:
bloqueo, bloqueo, bloqueo...

Y entonces me topo con esos 14 años
y recuerdo las horas al teléfono,
los nervios adolescentes,
hasta una tarjeta de cumpleaños.

Y la pregunta recurrente:
¿Se acordará?

No creo, han pasado quince años
(tiemblo al escribir quince)
me sacudo el sentimentalismo estúpido,
pero no lo bloqueo...

En estas épocas todo es fácil:
un mensaje, algunas fotos y conversaciones alegres,
pero no... no será, me he resistido por años.

Además ya aprendí muy bien la lección:
nada de ilusiones virtuales, lejanas y románticas,
esas son pendejadas....

Aunque... fue una historia inconclusa:
de niños, quizá, pero historia, al fin...

Ya llevo unos 8 años ignorando su nombre
en distintos universos: msn, myspace, etc.
así ha sido y así será.

Pero alguna hebra del subconsciente, 
contra todo razonamiento lógico,
me ha impedido todo este tiempo
borrar ese rostro.

Ahí se queda en el vacío,
en el hoyo negro del universo que esté de moda,
me lo salto, pero no oprimo el botón
que le dirá adiós.

Quizá a los 50 años aún lo siga haciendo,
quizá ya se ha vuelto un hábito.

21/11/2013

Cuarto poema leído desnuda

Después de más de un mes sin grabar un nuevo video por fin tuve tiempo y me decidí a hacerlo. Este poema es del 2011 y lo pueden leer aquí o directamente en la descripción del video. https://vimeo.com/80032263

20/11/2013

Espejismos

Las personas son inspiración, torbellino, anhelo...hasta que amanecen a nuestro lado, hasta que les duele la cabeza, o tienen cólicos u odian tu película favorita... Entonces pueden pasar dos cosas: superas la humanidad de esa persona y ésta se convierte en un entrañable amigo o la sacas de tu vida por lo que no puede ni podrá nunca ser....

Eso explica por qué tenemos amigos de años pero hay una lista de ex que no dan ganas ni de toparte en la calle, es más, ni de ver sus fotografías en ninguna red social...

3/11/2013

Mirando hacia atrás

Todavía tiembla el agua dentro del vaso perenne
cuando veo la representación de pixeles.

Eras sólo eso: una fotografía sonriente,
la realidad eran unos ojos enfurecidos
y una lengua de fuego que todo calcinaba.

Yo también fui una pintura falsa,
atarse a la irrealidad nunca ha sido una opción sabia.

Tan absortos en crear un nuevo universo,
nos perdimos en nuestro laberinto.

Sobrevivientes de nuestros propios naufragios,
sobrevivientes de nosotros mismos.

23/10/2013

Lo malo

No había mucho que hacer en ese pequeño y caluroso pueblito de Veracruz, excepto salir a platicar con los muchachos en la tarde y dejarse besar por ellos y si ella quería, dejarse tocar debajo de la ropa.

Y le gustaba, era divertido sentir los diferentes tipos de manoseos en los pezones: los que apenas comenzaban los jalaban y retorcían como si fueran de hule, si no estuviera tan excitada seguramente le dolería; los tímidos apenas y los rozaban con las puntas de los dedos y le hacían sentir cosquillas mucho más abajo que dónde la estaban tocando; otros abrían las manos y dejaban pasar sus pezones entre los espacios de los dedos, éstos eran sus toqueteos favoritos porque hacían que se humedeciera e inclusive que diera algunos gemiditos casi imperceptibles. 

Pero una vez, junto al río vio a una de sus amigas frotando el trasero contra su acompañante y éste disimuladamente sacó el paquete que se adivinaba debajo de su ropa y fue tanta la impresión que le causó ese enorme gusano que decidió que nunca permitiría que algo de ese tamaño entrara en ella, pero no tenía ningún problema con dedos y lenguas de sus parejas. 

También había fiestas, en las que todos bailaban y se manoseaban con mayor libertad e intercambiando pareja cada diez minutos. Eran estas distracciones las que ahora le interesaban. Y cuando había baile venían muchachos de otros pueblos, la curiosidad de sentir nuevos toqueteos, nuevas manos jugueteando con sus pechos la provocaba. Su abuela notaba que desde las cinco de la tarde se desaparecía con sus amigas y no volvía a casa hasta pasadas las diez de la noche.

- No deberías andar en el río por las tardes, ahí se aparecen chaneques, si no pregúntale a tu primo Octavio, hace dos meses fue al río a fumar mariguana y apenas había comenzado cuando vio del otro lado del río una mujer pequeñita, casi del tamaño de una niña, empezó a caminar meneándose de un lado a otro y le hacía señas de que lo siguiera y se tocaba los pechos y las nalgas y el muy idiota fue detrás de ella, y ya ves que luego tardaron dos días en encontrarlo, estaba perdido en medio de los pastizales, se le había atorado el pie en la raíz de un árbol y al tropezar se rompió la pierna.

-¡Ay abuela! eso lo alucinó Octavio por la yerba que se fumó y el muy tarado fue a meterse en los pastizales, no se le apareció nada.

-No te burles de esas cosas, porque te van a oír, no te vaya a pasar como a tu abuelo que en paz descanse, dijo que no tenía miedo de brujas ni diablos y esa misma noche lo persiguieron bolas de fuego desde el rancho hasta que entró al pueblo.

-Abuela esas son habladurías, eso sólo pasaba antes y ahora sólo les pasa a los borrachos o a los mariguanos como Octavio.

-Ten cuidado mijita, sé que no andas en buenos pasos, ya ni quieres acompañarme a la iglesia, bien sabe el diablo a quién se le aparece.

Ella no hizo caso, se puso un vestido amarillo de tirantes sin brasiere y un suéter ligero encima para que su abuela no lo notara. Justo en ese momento llegaba Liliana quien le dijo que esa tarde le iba a presentar a sus primos que venían de Coatzacualcos. Le entusiasmaba saber cómo besaban y tocaban los citadinos, seguramente tendrían más experiencia que los de los pueblo. Los primos los esperaban junto al río en una camioneta.

-Vamos a ir un rato al rancho de mi tío, ahí hay un lago y árboles con hamacas para estar más cómodos ¿Quieren ir?

Eran tres primos y sólo Liliana y ella, titubeó un momento pero finalmente decidió subirse apretujada a la cabina. El primero en subirse fue el chofer después se subió el moreno y sobre las piernas de éste Liliana, que, sin importarle los lazos familiares, le metió la mano dentro del pantalón al que manejaba, mientras se besaba con el que la cargaba. 

Después se subió el otro primo que era muy flaco y se acomodó sobre éste último, se sentía algo rara ya que ella era mucho más gruesa que él, pero en cuanto sintió los masajes que le daba a sus pechos encima de la ropa se olvidó de sus contrastes personales. 

El flaquito sabía dar masajes, extendía todas sus manos y seguía masajeando de manera circular, después las cerraba un poco para agarrar sus pechos completos y volvía a la carga, estaba haciéndolo tan bien que sus pezones se sentían duros a través de su ropa, sin saber por qué empezó a moverse, restregándose contra las piernas de su acompañante mientras él seguía masajeando, afortunadamente ya habían llegado al rancho del tío.

Había dos hamacas colgadas de los árboles junto a un pequeño lago, Liliana y sus dos primos escogieron una, ella y su pareja otra. Cuando volteó a ver a Liliana ya estaba probando con la lengua alternadamente los paquetes de sus primos, ahora esos gusanos gordos no le parecían tan monstruosos. 

Su compañero le sacó los pechos del vestido y se los metió a la boca, su lengua ágil acariciaba los pezones con soltura y sintió esa humedad conocida pero más intensa, cuando él sacó el miembro del pantalón estaba lista, entró poco a poco, no le dolió, como muchas contaban, fue más bien un leve escozor. Miró a su amiga y vio que uno de sus primos estaba sentado en la hamaca y su pene desaparecía dentro de Liliana que también tenía la boca ocupada con el miembro del otro primo.

Cuando decidieron regresar ya estaba oscureciendo, todos subieron a la camioneta, venían cansados, pero no dejaban de tocarse y entonces, justo antes de cruzar el río la camioneta se paró en seco, el conductor intentó varias veces con la llave pero fue imposible que ésta prendiera.

-Tendremos que caminar desde aquí hasta el pueblo, ahí buscaremos a algún mecánico que nos ayude-

Todos se bajaron y comenzaron a cruzar el río que en esa época del año no era profundo y todos podía atravesarlo sin peligro: caballos, personas, automóviles. El río era muy ancho, pero con la calurosa noche y aún sudados por la actividad que habían realizados se sentía una frescura deliciosa en los pies, bromeaban echándose agua. Sin darse cuenta ya estaban tocándose y besándose dentro del agua, pero ahora eran todos. Sintió cómo el chofer le pellizcaba las nalgas, mientras el otro primo de Liliana, sobre el que ésta iba sentada metía la cabeza bajo su vestido amarillo. Las sensaciones y gemidos llenaron el aire y entonces una brisa fresca le rozó la cara y recordó que estaba en el río.

“Donde se aparecen los espíritus, los chaneques, las bolas de fuego” Pensó, y le pareció escuchar entre las ramas de los árboles alguna voz y cuando su boca se desocupa por algunos minutos le pareció ver algunas luces fluorescentes.

Cuando la orgía terminó todos salieron del río, iban muy callados, quizá por el cansancio o por venir pensando en las explicaciones que tendrían que dar. Ella tendría que explicar, por ejemplo, por qué había llegado tan tarde y con el vestido mojado. Seguramente su abuela le daría una paliza, aunque hacía años que había dejado de pegarle, desde que ya estaba grandecita, siguieron caminando a paso lento, la primera casa era la suya, se despidió de todos sin ánimo y se dispuso a entrar a la casa por ese corredor lleno de plantas.

La abuela estaba preocupada, tenía una cuerdita doblada en las manos, cuando su nieta llegara le daría unos buenos azotes ¿Cómo se atrevía a llegar a esas horas? Pero cuando la vio acercarse, con el vestido mojado y con el cansancio en los ojos lo entendió todo.

-Has estado haciendo lo malo, ya no sé qué hacer contigo ¿Qué le voy a decir a tu padre que me encargó cuidarte?

-No te preocupes abuela, quiero irme a estudiar a ese colegio del que habla papá.

Meses después en el internado, cuando no podía dormir, creía ver unos ojos que se parecían a las luces que vio aquella noche reflejadas en la ventana, se volteaba hacia el lado contrario, tomaba la Biblia que siempre se encontraba debajo de su almohada y leía los versículos cómo si fueran fórmulas mágicas hasta que el resplandor de las luces (real o imaginario) se terminaba de desvanecer.

21/10/2013

Extorsiones


-“¡Más rápido! ¡Vuelta a la curva! ¡Alcancé el verde! ¡Todavía quedan 12 minutos! ¡Muévete! ¿Qué estas mirando?”

Tenía examen a primera hora pero no se había podido levantar temprano, lo había intentado, pero sus ojos se cerraban a pesar de sus pensamientos: ¡Lévantate, se te va a hacer tarde! Por fin pudo hacer un esfuerzo contra su cuerpo cansado y se metió a la regadera cómo pudo, abrió el agua fría para que hiciera efecto (y lo hizo) se vistió en minutos, llenó su termo con café bien cargado y se subió al carro.

Se sentía poderosa, ya tenía 20 años, pero cuando manejaba sentía exactamente lo mismo que los pubertos de 16 años cuando están aprendiendo a conducir. Hacía mucho que deseaba un carro, a su hermano mayor le habían comprado uno cuando comenzó a trabajar en el otro lado ya que la fila de peatones que querían cruzar la línea era mucho más larga que la de carros y hacía demasiado tiempo en ir y regresar del trabajo. 

Ella le dijo a su padre que también necesitaba carro para ir a la universidad, tenía que tomar dos taxis para llegar a sus clases a las siete de la mañana y estar en el boulevard una hora antes porque pasaban llenos. Su padre le dijo que el próximo semestre le compraría uno y así fue: Ahora podía irse a la universidad 20 minutos antes y regresar temprano, los fines de semana salía con sus amigas hasta tarde, realmente amaba ese carro.

Y entonces en una curva una mujer con su hija adolescente se cruzaron frente a ella, frenó sintió un impacto. Bajó asustada, la muchacha estaba en el piso pero se movía, estiró la pierna y se puso de pie, el carro apenas la había tocado, estaba bien.

_¿Están bien? Yo las voy a llevar al hospital y pagar todo ¡Sí mi papá se entera de esto me quita el carro! No se preocupen, yo las llevaré al hospital más cercano.

La consulta fue de rutina, la joven tenía leves golpes y ninguno grave, el médico mandó hacer algunas radiografías por rutina y ella se hizo cargo de todos los gastos, al salir se ofreció a llevarlas a su destino, en el camino siguieron conversando.

_¡Qué bueno que no fue nada grave! Si llegara a necesitar algo más no se apure, yo pagaré todo, aquí le dejo mi número de teléfono, afortunadamente venía sola, mi papá me mata si se entera.

La mujer y su hija se bajaron no muy lejos del hospital, agradecieron y se fueron. Con el susto se le había olvidado el examen, cuando llegó el profesor ya estaba recogiendo sus papales, le explicó rápidamente lo que había pasado, le mostró los recibos de la consulta médica y el profesor le dijo que le pondría el examen otro día, todo había tenido solución.

Hasta el día siguiente que recibió una llamada, la voz de la mujer le parecía conocida:

_Hola, mi hija se sigue quejando de dolor y habrá que hacerle más estudios médicos

_Permítame un momento-dijo corriendo a su cuarto y cerrando la puerta detrás de ella.

_No se preocupe, dígame dónde nos vemos para llevarla a hacerle los análisis. 

_Nos vemos en la esquina de la K y la Segunda a las 6

_Está bien, ahí estaré

Antes de dirigirse al lugar pasó al cajero automático y sacó la mitad de lo que tenía, esos ingresos los obtenía cuidando a sobrinos.

Cuando llegó a la esquina la mujer y su hija ya la estaban esperando, no se movieron, así que se bajó del carro para hablar con ellas.

_Necesitamos trescientos dólares

_Está bien, yo las llevo al hospital.

_No, necesitamos los trescientos ahora.

_Yo las llevo a hacerse los estudios y ahí pagaré lo que sea necesario.

_No estás entendiendo, dame los trescientos, ya tengo tu número y sólo será cuestión de preguntar por tu papá.

Su cuerpo se puso rígido, estaba siendo extorsionada y se negaba a ser una víctima, pero no tenía más remedio, en cuatro meses había planeado viajar al sur de la península con sus amigas, necesitaba el carro, ya tenían la ruta que seguirían, los lugares que visitarían, pero si su padre se enteraba adiós a las vacaciones soñadas.

Entregó los trescientos dólares molesta _No quiero volver a verla nunca más_ Rechinó las llantas del carro y se fue enojada.

Las semanas pasaron y las llamadas y encuentros continuaron, a veces la citaban en “La Revu” otras en “Plaza Río”, siempre en lugares llenos de gente, afortunadamente. Los ahorros que tenía para el viaje se habían terminado, se ofreció de niñera con varias conocidas y con tantos niños a su alrededor apenas podía concentrarse en sus tareas. Sus calificaciones bajaron, todo lo que ganaba lo ahorraba porque sabía que pronto habría otra llamada, inclusive llegó a negociar con la mujer para quedarse con algo de dinero para la gasolina, la situación era insostenible.

Lloraba amargamente en su cuarto mordiendo la almohada, se sentía usada, impotente, enojada consigo misma cuando su hermana un año menor que ella entró a la recámara.

_¿Te sientes bien? ¿Qué te pasa?

_Es que, me están extorsionando_ y entre sollozos logró contarle toda la historia.

_¡A ver pendeja! ¿Llevas tres meses dándole todo el dinero que ganas a esta bitch para que no le diga a mi papá que tuviste un accidente? ¿Y dónde vive?

_¿Qué otra cosa podía hacer? Viven en el centro_ Dijo y volvió a romper en llanto.

_Hay niveles de pendejez, pero el tuyo es superior

_¿Y tú que hubieras hecho? ¿Te crees muy chingona?

_Yo no hubiera hecho, yo voy a hacerlo y quiero que mires bien.

Tomó el teléfono e hizo unas llamadas _Vámonos, ahorita van a pasar por nostras.

_¿A dónde vamos? ¿Quién va a pasar?_ Y en ese momento llegaron las dos mejores amigas de su hermana en el carro de una prima.

_¡Súbanse!_

_¿Pero qué vamos a hacer?_

_¿Es en la Séptima no? ¿A qué altura?

_Después del café_

Ok, ya llegamos_ Dijo la conductora estacionándose en la esquina.

_¿Pero qué vamos a hacer?_ 

_Tú quédate aquí

Bajaron del carro y ella las siguió a la distancia, ya se había arrepentido de haberle contado a su hermana.

Las tres iban muy bien arregladas, niñas nice, se dedicaban a conseguir novios que las pasearan y a meterse en problemas.

Su hermana tocó a la puerta y sonrió dulcemente

_Hola, se encuentra Miriam ¿Tu mamá?

_¿Qué necesitan?

_Es que me debe una cuenta y quería ver si puede pagarla.

_¡Mamá, te hablan de una deuda!_ gritó la muchacha. Sin darle tiempo de nada la empujó hacia adentro y las otras dos entraron, se oyeron gritos y golpes y en la trifulca alcanzó a escuchar.

_No quiero que vuelvas a llamar a mi hermana o te voy a poner una capirotada de chingazos peor que ésta. 

_Y ahora pateen la hija de su puta madre en la pierna izquierda ¿Ahora sí a ver quien chingados te va a pagar la consulta por los golpes en tu pierna pendeja?

Ya no quiso oír más, corrió al carro y se subió asustada, a los pocos segundos las tres llegaron, se subieron y la conductora se fue rápidamente, tardaron veinte minutos en llegar a la casa y no dijeron nada en todo el trayecto. Su hermana se venía arreglando el cabello y el maquillaje.

_Gracias muchachas, nos vemos luego.

_¿Pero qué te pasa? ¡Yo no quería que hicieran eso!

_Cállate, aquí viene mi papá, déjame hablar.

_Papá, terminé con mi novio y no deja de molestarme por teléfono ¿No hay forma de qué podamos cambiarlo.

_No hija, si tienes un problema con él yo lo arreglo.

_No papá, quedó muy dolido, ándale, hazme ese favor, ya no te pido nada ¿Sí?

_Pues al fin que es a ustedes a las que más les hablan.

_¡Gracias dady!_ y se acercó a darle un beso. Para evitar problemas ese día, desconectó el teléfono sin que nadie se diera cuenta.

Ya en el cuarto le dijo como sin querer:
_Por cierto, mis amigas y yo iremos en vacaciones al viaje que tienes planeado_ y cerró la puerta.

13/10/2013

Fuego místico



Hacía dos años había estado bailando en las salvajes discotecas de esa ciudad fronteriza, pisando las olas de esa doble moral que prevalecía en los 70s. Una ciudad aún pequeña, con familias grandes que se conocían unas otras, una ciudad próspera, una ciudad con una generación de jóvenes que pertenecían a una acomodada posición económica, que por algún motivo, aún incomprensible, decidieron entrar al crimen organizado. Una generación de brillantes jóvenes que murió, que no dio descendencia y que sólo los que los conocieron en esos lugares de moda, recordarían después, así como ella los recordaba ahora.

¿Con cuántos de esos juniors había pasado los fines de semana en las lujosas discotecas de los hoteles de la ciudad? A ella nunca le había gustado esa actitud arrogante, buchona, chinguetas. No la impresionaba ni que pagaran las bebidas de todos, ni sus carros nuevos, ni su ropa lujosa… Pero eran parte de la época, igual que los zapatos de plataforma, las alfombras de cerdas largas, la decrépita música disco.

Y ahora estaba en medio de la Sierra Madre Occidental, en una vereda dónde no había ni un ser humano en kilómetros, los escasos lugares que poblaban esa zona no tenían luz eléctrica, ni agua… hacía dos años viajaba con su mejor amiga en un Volskwagen descapotable hacia Los Angeles, con la radio prendida berreando las simplonas canciones de Donna Sumers…

¿Cómo había llegado a ese paraje olvidado? La ciudad que la vio nacer se representaba en su mente contrastando con la masa oscura de las montañas: el frenesí de la fiesta continua, la vida delirante en su familia (probablemente sus hermanos tendrían aún más problemas que ella pero se sentían cómodos en ese manicomio de asfalto y spanglish) pero ella no, no podía soportar más esa vida.

Recordaba bien cómo habían traído a su hermano inconsciente y lo habían arrojado al sofá de la sala, dónde ella se encontraba sola meditando con una botella de Buchanans y una de Coca-cola. Recordaba muy bien sus pensamientos esa madrugada: “El bar está lleno de licores caros, el mismo bar es de caoba tallada, la compra y decoración de esta casa costó una fortuna, pero éramos más felices de niños, en aquella pequeña casita de madera dónde apenas cabíamos, ahora no sé nada de mis hermanos, apenas y los veo algún día a la semana, cada quien en su propia recámara, con sus propias sustancias, solos… No fue bueno que los negocios de papá prosperaran, pero no puedo culparlo a él o a la buena fortuna, somos nosotros y nuestras decisiones”. Y entonces llegaron los amigos de su hermano cargándolo, lo tiraron en el sillón y no dieron ninguna explicación, no les pareció extraño que ella estuviera sentada en la sala bebiendo sola a las 4 de la mañana, simplemente aventaron su carga y se fueron… Lo supo todo: que no soportaría un día más en esa locura que a nadie sorprendía excepto a ella, tenía que salir de ahí, iría al sur, buscaría eso que había perdido, lo que le hacía falta. ¿Y lo había encontrado? Creía que sí, aunque la noche gritaba furiosamente presagiando futuros innombrables.

Unas horas después, antes de que nadie se despertara ella ya estaba en un camión que la llevaría a alguna ciudad antigua, y la encontró. Consiguió un trabajo de esclava con paga en una de esas tiendas de artículos lujosos y de importación que apenas comenzaban a expandirse por el país. Pero no era suficiente, no era suficiente haber dejado atrás la gran boca de asfalto que estaba tragándose a sí misma, a sus habitantes, a sus calles apenas pavimentadas, el vacío seguía. 

Y entonces halló la paz que buscaba en alguien con una Biblia en la mano y unos folletos de impresión barata y burda en la otra, esa persona la llevó a un grupo de gente igual. Le enseñaron “el camino”, le prometieron un paraíso en un futuro incierto, le ofrecieron la salvación… y como ese camino se veía más tranquilo y bueno que aquel del que había escapado, lo aceptó presurosa e ingenua. 

Ahora usaba faldas largas y amplias, cortó su cabello y se deshizo de su maquillaje “todo es vanidad” pensaba con alegría en su corazón al creer haber encontrado el sentido de la vida… era feliz, tenía un amigo imaginario que la ayudaba y acompañaba en todo momento, había encontrado una comunidad que buscaba hacer el bien al prójimo, era parte del único grupo que tenía “la verdad” y ellos, solamente ellos, se salvarían al llegar el fin, que estaba muy próximo.

Y entonces lo conoció a él, un misionero aguerrido que trabajaba en la zona huichola. Le contó todas sus aventuras sacras: lo habían corrido de un rancho a pedradas por intentar dar “el evangelio”, en otro pequeño pueblo el cura había congregado a todos los feligreses en la plaza municipal para advertirles sobre ese blasfemos protestante que cargaba una Biblia y un viejo equipo de filminas, también tuvo que salir de ahí porque, inclusive los tenderos, se rehusaron a venderle comida. 

La atracción fue inmediata: ella era una oveja que acababa de encontrar el rebaño y buscaba la salvación, él era el instrumento divino que guiaría a esa alma atribulada. Se casaron a los tres meses, todos los felicitaron, nadie vio nada extraño en que dos desconocidos se casaran en tan poco tiempo, nadie cuestionó que dos personas que venían de contextos, idiosincrasias y culturas muy diferentes decidieran unir sus vidas aún antes de conocerse. No, todo era maravilloso, eran la pareja perfecta, juntos servirían al Señor y serían unos grandes y exitosos misioneros.

Y ahora estaban ahí, viviendo en una casa de adobes, sin luz eléctrica, haciendo tortillas a mano, cocinando en un fogón. Ella era la compañera, la columna que sostenía a su esposo misionero, ella debía esperarlo con comida caliente, servirle porque él era el instrumento de Dios que debía seguir trabajando en esa misión divina… pero algo no cuadraba, algo en todo esa situación era humillante. En el fondo, su mente razonable le mandaba señales de alarma, pero ella las acallaba con un versículo de la Biblia, o canturreando esos “coritos” que había aprendido recientemente. Cuando esas voces se volvían demasiado fuertes se convencía a si misma que esos pensamientos tan faltos de fe sólo podían provenir de un ente tenebroso: el Enemigo.

Esa mañana él le había pedido que lo acompañara a un nuevo campo que estaba abriendo en un lejano rancho cerca de la zona de barrancos y despeñaderos, debido a que todo era terracería y el camino era muy peligroso el viaje sería de cinco horas. Ella obediente y agradecida por poder acompañar a su esposo, preparó viandas para el trayecto y juntos se subieron a esa vieja camioneta Toyota. 

Esa Toyota tenía su propia historia, cómo el sueldo de misionero era muy escaso y no había gasolineras cercanas su esposo hizo que se le agregara un mecanismo extra de combustible para poder utilizar gas o gasolina según se requiriera. Eso reducía los precios, sobre todo en los viajes largos, cargaban dos tanques de gas llenos por si uno se llegaba a acabar, entonces conectaban otro. La temeraria artimaña funcionó en materia monetaria, pero era peligroso… Ella se lo había advertido, el gas era sumamente peligroso… y él respondió tajantemente: el Señor estará protegiéndonos.

La reunión había sido todo un éxito: la familia en cuya casa se llevó a cabo la plática invitó a todos sus amistades y familiares, el viejo equipo de filminas hizo su magia, el joven y confiado orador dio todo de sí, tocó esos corazones pecadores que recibieron gozosos la sagrada palabra. Treinta personas pidieron que se les diera el curso de estudios bíblicos para después bautizarse y pertenecer a ese pueblo elegido, para estar del lado de los que serían salvos.

Cuando regresaron, la tarde ya estaba cayendo por toda esa zona montañosa apenas explorada por el ser humano. En las cumbres más altas de los cerros vivían los huicholes, éstos eran más difíciles de evangelizar, muchos aceptaban “las buenas nuevas” más no dejaban sus antiguos ritos, pero ellos también eran almas que necesitaban conocer la palabra y ser libres.

A medida que la oscuridad proyectada por la sombra de las montañas iba en aumento el camino se hacía más difícil. Venían del lado del despeñadero, apenas y había espacio para que dos carros pasaran. La feliz pareja conversaba sobre el éxito obtenido, esas últimas personas eran las que faltaban para llegar a las trescientas personas bautizadas ese año, una vez más sería el campeón de toda la zona. Ella esperaba que gracias a ese gran logro los llamaran a otra parte, una zona más civilizada. No se quejaba, no, pero a nadie le hacía mal tener drenaje y luz eléctrica.

De pronto la oscuridad y las curvas cerradas en las que se veían los barrancos como gargantas negra e infinitas les impresionó tanto que la plática cesó. Cada quien se concentraba en sus propios pensamientos: ella recordaba esa furiosa ciudad a la que aún pertenecía hacía apenas dos años y el contraste con esas desoladas tierras; él pensaba en su próximo sermón, lo escribiría al día siguiente muy temprano, subrayaba en su mente las frases más poderosas para el llamado final, sin duda alguna ese discurso tocaría las almas de muchas personas atribuladas por el pecado.

De pronto todo comenzó a oler a gasolina y la temperatura de la cabina comenzó a aumentar, una pequeña flama se alcanzó a ver debajo del cofre, instintivamente y sin intercambiar ninguna palabra bajaron corriendo de la camioneta, cada uno por su respectiva puerta. Las estrellas estaban acumuladas, parecía que todas habían decidido reunirse para presenciar aquello. No miraban hacia atrás, sólo corrían por aquel camino de tierra, rodeados de rocas y de plantas tan salvajes como todo el paisaje. Entonces un fulgor iluminó la noche y un temblor se sintió debajo de los pies, volvieron la vista y vieron un hongo de fuego a lo lejos, pero no pararon de correr. Una segunda explosión mucho más retumbante que la prime los hizo voltear otra vez pero sin detener su marcha, vieron un segundo hongo, aún más grande que el primero, y las llamas ya lejanas seguían iluminando el camino, por fin cayeron de rodillas en la tierra y se quedaron ahí sin fuerzas, recuperando el aliento.

Llamaradas, fuego, explosiones, carrera frenética… demasiado para una noche. Las voces interiores eran ya gritos y todas las montañas e inclusive las estrellas parecían chillarle frenéticamente que huyera, que había errado el camino, que no tenía por qué seguir viviendo ahí, en esas condiciones, que podía hacer algo más de su vida. 

Era el momento de la decisión, esas explosiones eran las premoniciones más escandalosas que nadie había visto jamás. Era el momento de escapar así cómo había escapado hacía dos años y seguir en su búsqueda… entonces él le tomó la mano y le dijo: vamos a orar y agradecer que el Señor nos salvó de ese accidente.

Voces, voces en todas partes: “Yo le advertí que era peligroso” “Él fue imprudente, él es el culpable de haberme puesto en una situación tan riesgosa” “Dios no nos salvó de un accidente, este accidente pudo haber sido evitado” “Esta no es la voluntad de Dios, esta es la voluntad de un humano imprudente y egoísta”…. Y entonces una voz conocida, su propia voz, se abrió camino entre las otras y dijo “Es el Enemigo que te está haciendo dudar de tu fe”.

Tomó la mano de su marido, cerró los ojos y escuchó la plegaria que se elevaba al cielo, justo con el humo que despedía la camioneta incendiada a unos metros.

7/10/2013

Nublado

Observo con fascinación tu traje de luto,
y el intrincado tocado de algodones que portas orgulloso.

Con reverencia veo tu volar altivo, húmedo y silencioso,
paseándote sobre la ciudad que observa respetuosa,
el manto acuífero que extiendes sobre tus súbditos.

Adoro tu modo taciturno,
tu manía por mover la melena de los árboles,
y las travesuras que te delatan en forma de arroyos
a la orilla de las aceras...

Salgo presurosa a las calles,
te abrazo con sonrisas y rizos revueltos,
me arropo en tus nubes de gasa...

Tus  tonalidades grises me inspiran carcajadas
y las personas con paraguas me ocasionan una admiración lastimera.

4/10/2013

Tercer poema erótico leído desnuda

Este es el tercer poema de mi proyecto que consiste en leer en voz alta los versos que he escrito de temática sexual. AQUÍ pueden ver el video y leer el poema en la descripción, también lo puse en este post, por si alguien no lo vio por allá. Gracias por mirar.

Sólo ideas

Me dejaste con ganas,
tus enunciados no me son suficientes,
desbórdate en letras,
desbórdate como tinta semental
(frases viscosas y blanquecinas)

Penetra...
que sólo son palabras,
y a nadie dañan...
Entra lo más profundo que puedas,
(rítmica, incansable, imparablemente)
embiste, abre, llena...

Las ficciones no lastiman,
los espejismos no queman,
acaso descubramos
invulnerabilidad a los vocablos.

Las líneas no tienen voz:
versos incoloros,
párrafos sin ojos
(esos que irremediablemente
terminamos adorando)

Sólo ideas:
una mente hablando a otra,
ajenas de su epidermis:

Esa perdición y nirvana unidos,
(tacto)
Microsimulaciones de muertes y ascensiones,
(tacto)
el tenerlo y perderlo todo en espasmos efímeros,
(tacto)
Cuando tiemblan las manos,
(tacto)
Cuando queman las lenguas
(tacto)
Cuando titubeas en el teclado...

1/10/2013

Leyendo mis poemas eróticos desnuda

Vi un video VER AQUÍ  de mi amigo J.E. cantando y tocando la guitarra totalmente desnudo. Fue algo tan natural y mágico que me inspiró a hacer lo propio combinando dos cosas que amo: la poesía y el desnudo. Para seguir con la temática decidí elegir sólo mis poemas eróticos.

Ayer comencé el proyecto en Youtube, en cuenta regresiva comenzando con el último que escribí. Este primer video llegó a más de 200 visitas aquí . Pero el segundo video que subí hoy fue denunciado y lo censuraron.

Como no pienso estar peléandome con Youtube cada que me censuren, los voy a ir subiendo a Vimeo y ya me dejaré de problemas.

Aquí está el video https://vimeo.com/75929507 y para leer el poema titulado "Íntima" aquí.

29/9/2013

De negación, bloqueo, justificación, etc.

(El siguiente texto es mi opinión personal respecto a ciertas actitudes tomando en cuenta lo que he leído y mis propias experiencias)

Se dice que los seres humanos recordamos con más facilidad lo malo que lo bueno, yo difiero. Una de los métodos de protección que tenemos es precisamente olvidar lo malo, bloquearlo o inclusive transformarlo (hablando de recuerdos específicamente). Y en muchas ocasiones es necesario, sería una verdadera tortura estar recordando todo el tiempo, por ejemplo, la muerte de un ser querido, o algún evento traumático (una violación, un accidente automovilístico). Sin embargo, para ciertos casos específicos, es mejor dejar el sentimentalismo de lado y ver las cosas objetivamente: esta situación me está causando graves problemas mentales o físicos, o, si continúo así no llegaré a ningún lado. Quizá esos pensamientos dolorosos no estarán en todo momento, pero existirán, y tenerlos presentes no nos permitirá ignorar realidades importantes.

Aún así, no me deja de sorprender la capacidad de algunas personas para pasar totalmente por alto la realidad de las cosas, los malos momentos. Qué fácil les parece decir: fue tan bello, era tan perfecto... cuando obviamente no era así. Debe ser por mi mente con pocas tendencias a lo romántico y más hacia lo práctico, en aspectos emocionales. Sin embargo,  estuve el último año haciendo exactamente eso: pasando por alto las cosas negativas, justificando actitudes indefendibles, creyendo que la situación era buena, etc. Nunca antes había vivido situaciones de ese tipo, ni había tenido que lidiar con argumentos manipuladores, la explicación que se me dio y yo (malamente acepté) fue que ERA AMOR, así se sentía estar enamorado. Menuda mentira decidí creer.

Pero bueno, lo anterior es para ejemplificar que, efectivamente, yo también he experimentado ese estado de ver sólo lo bueno y bloquear lo negativo, así que entiendo cómo es el proceso y qué es lo que se siente. Pero me quiero a referir, no a una situación, no a un momento, sino a una vida entera con ese punto de vista tan irreal. Una persona muy cercana a mí tiene un matrimonio JODIDO (sí, con letras mayúsculas) del que ni siquiera daré detalles, pero al hablar del tema, esta persona dice maravillas, y no está fingiendo, realmente lo cree. Pienso, tomando en cuenta que yo también viví esa situación, que se vuelve hábito. Comienzas a justificar y bloquear las cosas que no te gustan de tu vida e inclusive de ti mismo para no pasar un mal día, para no deprimirte, para no dejar de sonreír (qué se yo) y a los 40 años te encuentras negando tu obesidad, las infidelidades de tu esposo, el deterioro físico de tu madre, etc. Un escape, necesario en muchos casos, pero todo en exceso es dañino.

Lo anterior es muy común, abunda la gente así: "no sé por qué engordo si no como" y si observas bien a la persona te darás cuenta que todo el día está comiendo, inclusive hay un Reality Show que consiste en poner cámaras y mandar detectives detrás de los "comelones negadores" para demostrarles cuánto es lo que realmente comen. "No sé por qué mi relación de pareja no funciona si hemos intentado todo" todo menos ir al terapeuta experto en problemas de pareja y comenzar a cambiar hábitos perjudiciales... y la lista puede seguir y seguir. 

Pero a lo que quiero llegar es a un espécimen más extraño que los descritos hasta ahora... es la persona que niega y bloquea sólo lo negativo de sí mismo y sus actos, pero exagera y señala implacablemente  lo de los demás. Este tipo de personas es más peligrosa, puede compartir varias características de personalidad, controladora, violenta y narcisista (echénle un vistazo a google). Y estas personas son las que realmente me intrigan, porque nunca sabré si es inconsciente esa auto justificación y juzgar implacable hacia los demás o sí es con toda alevosía; tampoco sabré si es retroalimentativo: juzgan implacablemente a los demás para justificarse a sí mismos o viceversa. ¡Vaya! ¡Qué el asunto es complicadísimo. Si fuera consciente estaríamos hablando de una manipulación fría, calculadora y malévola; si fuera inconsciente estamos hablando de alguien con serios problemas de personalidad, al punto de tener una imagen totalmente falsa de sí misma y de la realidad, ninguna de las dos opciones es halagadora. Pero bueno, termino el párrafo haciendo una advertencia respecto a este tipo de personas: si alguna vez te encuentras con alguien con las siguientes características ¡Huye lo más rápido que puedas! 


  1. Se pone moral o éticamente por encima de las demás personas (le gusta presentar lo malo que fueron los otros a comparación de lo bueno que es él o ella).
  2. Le da demasiada importancia y señala los actos banales de las demás personas pero las actitudes negativas de su persona (y generalmente graves) las minimiza, justifica y pasa por alto.
  3. Suele tener pocos o ningún amigo y problemas con todas las personas con las que se relaciona(¿A quién le gusta estar con alguien que se cree superior moralmente y que no acepta sus errores?)
  4. Tiene estallidos de furia que no puede controlar cuando no se hace lo que espera, cuando se le cuestiona alguna cosa, o simplemente cuando se le dice NO. (y esos estallidos SIEMPRE los justificará).
  5. No puede evitar tener arranques engreídos y de vanidad, que todos notan menos la persona en cuestión. (Negación de la realidad, imagen de sí mismo(a) irreal)
  6. Te querrá cambiar y controlar (siempre por tu bien, porque es lo correcto, lo conveniente, etc.)
  7. Suele ponerse en el papel de mártir, aunque no le quede. (Nadie me respeta, todos están contra mí, tú me tratas mal, etc.) 
  8. Se va a encargar de hacerte sentir menos con críticas directas o indirectas (quizá para sentirse mejor o superior o simplemente, por el placer de controlar).
  9. NO TIENE EMPATÍA: Es imposible que se pueda poner en los zapatos de otros o que logre comprender los sentimientos de alguien más porque sólo le importan sus propios sentimientos y no puede ver el mundo desde otra perspectiva sino la propia.
  10. Culpará siempre a los demás, aún cuando "reconozca" algo, siempre será para lograr algo más "no dará paso sin huarache".
Los humanos nos creemos muy especiales y únicos, pero la verdad es que todas nuestras manías y enfermedades están bien estudiadas y todos encajamos en los patrones. Así que cuando veas a una persona con alguna de estas características huye, no esperes a encontrar el resto.

Lo interesante, es que a pesar de todo. Este tipo de personas suelen ver muy diferente la situación, pondré un ejemplo común: El novio celoso que checaba a su novia por celular en todo momento, que la culpaba de infidelidad o intentos por cualquier cosa, que quería saber con quién estaba, etc. un buen día es terminado por  la novia (por obvias razones) pero curiosamente el novio celoso contará  una historia muy diferente: "Era un gran amor, este amor no tiene fin, no sé por qué ella me dejó si yo la amaba de verdad, nunca entenderé qué es lo que pasó con nuestro amor". Todo el mundo sabe qué fue lo que pasó, menos el novio celoso; todos los conocidos recuerdan las escenitas que le hizo, pero el novio celoso sólo recuerda un paseo bajo la lluvia...  Este es el tipo de persona que usa "el bloqueo y negación" de una manera aún más enfermiza y perversa.

Negar, bloquear, justificar... recordar sólo lo bueno, lo bello, lo que nos conviene. La receta perfecta para no querer ir a terapia a darnos una mirada en el espejo y ver realmente quiénes somos, aceptar nuestros errores y comenzar acciones para cambiar esas actitudes.

27/9/2013

Desvestidos


Es la misma carne

tras cualquier ventana escudada por

cortinas, persianas, telas, encajes.


La misma que se admira, se acaricia, se ensaliva, 

se muerde, se aprieta, se esconde, se marcha…



Suavidades, colores y formas negadas 

(a las calles, las plazas, los patios, a los sueños)

rezagadas a las sombras debajo de las sábanas

avergonzadas, renunciadas, ignoradas.


Distintos matices, tamaños y tactos, 

(ocultados, despreciados)


¿Y qué si izas tu bandera?

¿Y qué sí abro las piernas?


A la luz pertenecemos:
a la luz del sol,
a la luz automática...
Al ojo de vidrio
que lo asimila todo.
¿Quién querría llegar a ser tierra hecha de pieles olvidadas?

26/9/2013

Canciones que me PRENDEN

Hace más de un año escribí una lista de canciones para estar triste ver aquí. Pero ahora quiero compartir con ustedes las canciones que me levantan el ánimo con tan solo escucharlas.

1.- Reptilia (The Strokes) Esta canción me hace brincar y bailar en cuanto escucho los primeros acordes.

2.- The pretender (Foo Fighters) Me prende tanto que muchas veces ha sustituído al café cuando tengo gastritis, me costó decidirme por alguna de esta banda, ya que muchas de sus canciones tienen ese efecto en mí, tocan "con huevos".

3..- Black Betty (Ram Jam) Puff!! Una y otra vez sin parar.

4.-Fortunate son (Creedence) Otra banda con la que tuve problemas para decidir, toda su música me levanta el ánimo, puedo pasar semanas enteras escuchándolos y no me canso.

5.-Black dog (Led Zeppellin) Adoro esta canción, como se escucha la guitarra, me llena de energía.

6.- Highway to hell (AC/DC) Quizá muy trillada, pero por algo se vuelven trilladas.

5.- Seven Nation Army (The White Stripes) Esa batería y voz extraña, no puedo quedarme quieta cuando la escuho.

6.- Be Yourselve (Audioeslive) Me gusta mucho como cambia de intensidades, hay momentos muy fuertes y otros suaves y esos contrastes son los que me gustan.

7.- I miss you (Rolling Stones) ¡A bailar y tararear con Mick Jagger!

8.- Snow (Red Hot Chili Peppers) Los RHCP son una banda muy especial para mí, todas sus canciones me remontan a un lugar, california. Me costó decidir, pero finalmente es ésta canción la que me hace sonreír, me trae recuerdos, me pone de buenas.

9.- Love me two times (The doors) Otra banda que puedo escuchar durante mucho tiempo sin que me aburra, recuerdo que en Mty. pasaba mucho tiempo en el transporte público porque las distancias son largas y solía ir escuchándolos, me decidí por esta, me parece la más sexy y me hace sonreír.

10.- Santería (Sublime) Las buenas vibras llegan a mí desde la primera frase "I don't practice Santaria..."

11.- Island in the sun (Weezer) Bueno, esta es una de mis bandas favoritas, no podía faltar en mi lista. Es una canción sumamente conocida, pero me hace sentir que voy caminando sobre nubecitas de algodón, además el video de animalitos everywhere también me hace feliz.

12.- Threesome (Fenix Tx) La letra quizá no es muy alegre, pero es la melodía lo que me pone de buenas, se corta en partes dónde no te lo esperas, no sé, no me parece una melodía común y la batería se oye bien fuerte.

13.- All starts (Smash mouth) Me pone contenta, de buen humor y me recuerda buenas épocas.

14.- Someday (Sugar Ray) ¡Oh sí! Me siento caminando en la playa cada que la escuho.

15.- Amber (311) La misma razón de la anterior, me remonta a costas, playas tranquilas y amorosas

Aquí pueden escuchar y ver mi lista en Youtube Lista de canciones que me prenden

24/9/2013

Salida a Guanajuato Capital

El domingo fui a Guanajuato con amigos, la cita fue en un café llamado "La victoriana" que se encuentra en un hermoso edificio de estilo porfirista (con tendencias neoclásicas y otros elementos eclécticos). El lugar me fascinó y aquí están las fotos que conseguí (para ver más grandes dar click sobre ellas) 











22/9/2013

Anselmo

Eran como una manada de monos salvajes: los pies descalzos, sin camisa y con pantalones arremangados. No se les podía culpar por eso, el clima era caluroso todo el año, la tierra era blanda de tanto llover y los muchos arroyos que rodeaban y atravesaban el poblado hacían necesario traer los pantalones arremangados. 

Todo lo anterior habría sido pasado por alto por el director de unos treinta y cinco años, nacido en Guadalajara y estudiado en la Ciudad de México, pero lo que le parecía insoportable era el lenguaje vulgar de esos chiquillos desvergonzados: tuteaban a los adultos, les gritaban por su nombre en la calle ¡Cuántas veces se había puesto rojo del coraje cuando un descarado crío le gritaba desde el otro lado de la calle! “¿Anselmo ¿Cuándo te casas?” o “Anselmo ¿Cuándo comienzan las clases?”. 

Pero eso no era todo, decían mil palabrotas horribles, no importaba que los castigos al respecto fueran duros (él había decidido que al niño que se descubriera diciendo alguna grosería se le dieran cinco varazos en las sentaderas) pero la regla había sido abolida hacía unas cuantas semanas: le llevaron a un niño a la dirección que fue descubierto diciéndole una indecencia a otro compañero; el director ceremoniosamente tomó la vara y procedió a dar los respectivos golpes en esas sentaderas, pero cada que recibía un golpe el chiquillo gritaba una nueva grosería por el dolor, así que la cuenta se empezó a hacer infinita. Al cabo de veinte minutos el director tenía el brazo cansado y desde entonces se decidió cambiar el castigo, ahora quien dijera groserías se quedaría después de clases a limpiar ventanas, pizarrones, barrer las aulas y limpiar baños. Se mató dos pájaros de un tiro: los niños mal hablados tenían un castigo ejemplar y no fue necesario contratar más conserjes. Con el dinero que se ahorró pudieron conseguir un proyector en dónde, los domingos en la tarde, se pasaba películas a los niños, escogidas por el director.

En los días más calurosos los pequeños monstruos salían de sus casas con los libros amarrados a un cinturón, pero en vez de llegar a la escuela se iban a pescar y nadar a los ríos cercanos. Muchas veces tuvo que ir con una comitiva de maestros y su inseparable vara en la mano a sacarlos del agua. Era todo un espectáculo ver a esos chiquillos chorreando, muchos desnudos, con la ropa bajo el brazo, marchando con las cabezas gachas rumbo a la escuela y los maestros detrás cargando los libros para que no se les mojaran. 

Cuando el gobierno decidió remodelar y arreglar la plaza del pueblo, pusieron lámparas eléctricas en el piso y sobre ellas unas esferas de cristales de colores. Cuando el director vio las esferas se preguntó a qué estúpido se le había ocurrido poner ese tipo de adornos sin ninguna protección ¡Y de colores! Para el siguiente domingo no quedaba ni una de las esferas llamativas, todas habían sido quitadas a patadas de sus lugares originales y habían terminado gloriosamente en la portería imaginaria de algún equipo.

Pasaron algunos años y don Anselmo Martínez Díaz se jubiló. Todos esperaban que regresara a Guadalajara o a la Ciudad de México para poder ir al teatro todos los días, como tanto añoraba. Pero no, Anselmo compró una casa justo frente a la plaza principal y se casó con una hermosa mujer veinte años más joven que él: mulata, alta y con curvas en todas partes, además de unos ojos oscuros que destellaban. Se quedó a vivir ahí, en ese pequeño pueblo de niños maleducados que parecían cabras de monte más que pequeños humanos. 

Adaptó una habitación de la casa que daba a la calle como local y allí instaló una juguetería, la única juguetería del pueblo. Cómo conocía los gustos de esa muchedumbre de vocecitas molestas y gritonas, acomodó todo un mostrador con materiales para hacer papalotes, resorteras, carros de madera, trompos, yoyos y otras chucherías que los niños preferían construir que comprar. También puso una pequeña librería con cuentos infantiles y todas las tardes a las 5:00 en punto Anselmo le leía cuentos a un público de manitas sucias. Pocos eran los padres que compraban algún libro después de la lectura, pero a Anselmo parecía no importarle.

Se convirtió en uno de los comercios con más exitoso del pueblo, sus ex alumnos solían ser sus mejores clientes. Ahora venían de la mano de sus hijos, copias de ellos mismos, pero Anselmo notaba orgulloso que esos niños ya usaban zapatos y hasta camisa. 

Los hijos de sus ex alumnos crecían y seguían yendo a la juguetería, aunque fuera sólo a admirar las formas insinuantes de las nalgas de su mujer, debajo de esas enaguas de colores chillones que acostumbraba usar. Lo cierto es que no se iban sin comprar algún pandero, guitarra, sombrero o silbato para sus hijos o sobrinos. 

Anselmo murió a los 60 años de un paro cardiaco, mucho se hablaba de que le dio justo cuando su mujer lo montaba, ya que esa mulata era de sangre caliente y por más que el doctor había recomendado reposo por la condición de Anselmo la mulata no le daba tregua: caminaba desnuda frente a Anselmo cuando éste se disponía a leer un rato antes de dormir, haciendo rebotar sus redondos senos con enormes pezones negros; no se ponía ropa interior debajo de la falda y dejaba caer cosas a propósito para agacharse y doblarse por completo mientras Anselmo la veía. Los vecinos decían que sus noches eran escandalosas e infinitas, se oían golpes rítmicos contra las paredes de diferentes habitaciones de la casa y los gritos de la mulata cuando llegaba al éxtasis recorrían toda la calle. 

La noche antes de morir se oyeron los golpeteos rítmicos en el cuarto matrimonial y los gemidos de gozo de la mulata volvieron a llenar la calle. Media hora después otros gritos se escucharon pidiendo ayuda, afortunadamente, en la misma cuadra, vivía el médico del pueblo que corrió a asistir la emergencia. Pero ya no había nada que hacer, Anselmo, el querido maestro que había conseguido erradicar el analfabetismo del pueblo, había muerto. 

Los que asistieron al funeral dijeron que Anselmo tenía una expresión de total felicidad y paz en su rostro pálido. Esa tranquilidad que sólo se obtiene cuando se ha tenido un buen polvo y ha terminado con broche de oro, lo que confirmó las hipótesis que se tenían sobre la causa de defunción.

Los ex alumnos se enteraron del fallecimiento de Anselmo y acudieron de todas partes al funeral. Fueron los que habían logrado hacer una carrera universitaria y ahora vivían en el Puerto o en la Ciudad de México; fueron los que ahora trabajaban en Petróleos (la gran mayoría) con trajes elegantes y con mujeres y chiquillos de ojos azorados, conocían a ese profesor de rostro amable, sus padres siempre le habían contado historias maravillosas sobre aquel hombre. Fueron también los que no se dejaban ver por meses en el pueblo porque se dedicaban a sembrar mariguana en plena selva; y por supuesto, fueron los que no se habían ido de ahí, que habían heredado los negocios y terrenos de los padres: tenderos, vaqueros, lecheros, carniceros y que justo la tarde anterior habían ido a conversar con Anselmo un rato, como todos los días. 

La mulata se deshacía en llanto, llevaba un vestido negro que acentuaba esas curvas mortales (literalmente, pensaban todos los hombres). Cuando llegó la hora de transportar el féretro de la casa al panteón municipal se echó sobre él y hubo que quitarla de ahí entre tres personas porque se negaba a soltarlo. 

Recorrieron, de manera inversa, el mismo camino por el que años atrás habían pasado desnudos y chorreando de agua rumbo a la escuela. Cruzaron el río (que ahora tenía puente) y llegaron al panteón. La viuda sacó de en medio de sus senos unos papeles amarillentos y se los entregó al cura. No quería versículos de la Biblia, ni letanías, ni himnos (bien sabía el padre que Anselmo era Ateo hasta el tuétano, pero era su gran amigo y lo quería) los papeles resultaron ser poemas de José Martí, discursos del Ché y algunos ensayos que él mismo había escrito para todos sus alumnos y los niños que estuvieran presentes en su funeral, el último ensayo estaba incompleto, Anselmo no se apresuró a terminarlo, creía que aún le quedaba tiempo.

Exceptuando a la inconsolable mulata, nadie más sollozó en el funeral. La faz apacible del muerto, casi sonriente, y las palabras leídas por el cura, daban la impresión de que Anselmo no se había ido del todo; que se había quedado en la mente de todos, en la escuela municipal, en la Biblioteca recién inaugurada por la que tanto luchó, en los programas de educación para adultos, educación vespertina y nocturna para los que trabajaban y en la juguetería que la mulata continuó atendiendo con esmero: reponiendo cada juguete vendido y aumentando el catálogo, deleitando a todos sus clientes: a los pequeños con su hermosa voz de mezzo soprano con la que les preguntaba qué juguete le gustaría mirar; y a los padres con su incomparable sonrisa y caminar airoso qué tanto habían gustado a Anselmo en vida. Una enorme fotografía del director estaba en la recepción de la tienda, y la mulata siguió hablando con el retrato muchos años después, cuando el pueblo ya era una pequeña ciudad próspera, con teatro y cine. 

Por alguna razón, que los niños no entendían, los juguetes no se compraban en los grandes almacenes, sino en una pequeña juguetería del Centro, dónde una señora de piel oscura, sonrisa enorme y hermosa voz, los atendía cortésmente.